Monthly Archives: August 2014

De Palestina a Vietnam: lo que podemos aprender.

Para Goyo con cariño…

Hace una semana, aquí en Bogotá, saliendo de la estación de la 45 del Transmilenio, mi esposa y mi hijo mayor se consiguieron la siguiente escena: De la puerta central de un bus H15 salió volando por los aires un hombre que fue a estrellarse contra la puerta del otro lado del andén. Lo seguían otros dos que, apenas caído, lo molieron a patadas y golpes hasta que aquel comenzó, literalmente, a gritar: “Hermano… ya no me pegue más…”. De los tres, el que yacía golpeado en el piso tenía apariencia de maleante. Aunque cualquiera habría pensado, en un primer instante, que el ataque brutal de los otros obedecía a algún motivo (un intento de atraco, una provocación); la desproporción de la respuesta anulaba la legitimidad de cualquier argumento. Es simple: la indemnización de un agravio no supera al agravio.

En el conflicto israelo-palestino, Israel cumple a cabalidad un libreto aprendido. Hamás también.

Todo el intento de Occidente por crear el marco del derecho internacional apuntó siempre a evitar, en lo posible, un nuevo conflicto de las proporciones de la 1ra Guerra Mundial. El primer ensayo fracasó: La autobiografía de Churchill está repleta de referencias a todo lo que pudo haberse hecho a tiempo, antes de llegar al conflicto bélico, para evitar la 2da Guerra Mundial que, comparada con conflictos armados posteriores en los que la ONU ha intervenido o no, (Malvinas, Kuwait, Balcanes, Irak, Afganistán… etc) nos lleva a a preguntarnos si la posición original de Inglaterra es la misma posición de principios que ha movido a sucesivos gobiernos de EEUU. Que, después de la guerra fría, después del programa de la Guerra de las Galaxias (Reagan), el caso Irán-Contras, y todo lo demás que vino con la era Bush (senior&junior); que después de la megametida de pata de Clinton, Obama haya llegado a la presidencia de ese país, es un hecho que a mi modo de ver responde, en parte, a la propia conciencia y autocuestionamiento que han desarrollado los Estadounidenses sobre sí mismos, como individuos y como colectivo. Con la prerrogativa de ser policía planetario, vienen también las responsabilidades: Churchill lo entendió bien. No por nada, Vietnam se ha convertido en la referencia psicológica de los Estadounidenses. Es el símbolo del desgaste.

¿Representa Hamás un verdadero peligro para Israel? Un reciente reporte de Yoram Ettinger, “The Palestinian issue in perspective”, analiza con cuidado la fría respuesta que ha tenido el conflicto palestino-israelí entre los países árabes durante seis décadas. Ettinger termina con esta frase: “Putting the Palestinian issue in its proper intra-Arab perspective is a prerequisite for a realistic Middle East policy”, que a mi modo de ver es lapidaria, no solo para los israelíes, también para los palestinos.

En lo personal, creo que Hamás no representa una amenaza militar; pero sí una amenaza política y moral. Hay que reconocer que lo hacen bien. Hamás se ha convertido, con la ayuda de algunos regímenes vecinos (Siria, Irán) en el provocador de la cuadra. Y Gaza es el Vietnam de Israel. Bibi Netanyahu lo sabe. Los israelíes lo saben. Los vecinos árabes lo saben. ¿Es Israel el policía del Oriente Medio? A ratos, muy a su pesar, acaso parece el matoneador del barrio. ¿Qué ganan Egipto o Jordania con apoyar a Palestina? Absolutamente nada. Pero… ¿Qué tal si, un día de estos, los que nada tenían que perder alcanzan a golpear duro (como en el atentado del 11 de Septiembre de 2001)? ¿Qué tal si, un día, de tanto responder con semejante desproporción en Gaza, descubrimos que el matoneador está mamado, desgastado, desmoralizado? Entonces, si ese día llega, será buen momento para pensar en algo más. Entre tanto, mejor sentarse a esperar. Si no pasa nada, no hemos perdido nada. “La vendetta e un piatto che si gusta freddo”.

Desde esta perspectiva; me permito contestarle a Desmond Tutu que nos oponemos a quienes, aún 66 años después de la declaración de independencia de Israel, todavía pretenden “arrojar a los judíos al mar”. Nos oponemos, igual que él, a la respuesta militar indiscriminada y desproporcionada, tanto en Gaza como en los poblados civiles del sur de Israel, que parta de cualquier lado de la frontera. Nos oponemos al empleo de civiles (especialmente niños), escuelas y hospitales como escudos antiaéreos. Nos oponemos a quienes emplean el secuestro y el asesinato como métodos de provocación.  Nos oponemos a quienes utilizan el estado de guerra para arrestan y ejecutan sin ningún cargo o proceso judicial a quienes disienten y buscan la paz.

Quiero decir, por una vez, que aunque con dolor critico algunas políticas de Israel, sus propios ciudadanos se han encargado de mostrarle a sus dirigentes, Bibi incluido, el camino alterno de paz que se podría transitar. No he visto aún lo mismo desde Palestina. Hay pocas voces árabes cuestionando los cohetes, los secuestros, el terrorismo. En descargo de ellos mismos, hay que recordar que, cuando no vives en democracia, la disidencia cuesta el pellejo.

En cuanto a ti, Israel, que me haces llorar cada vez que miro los noticieros: No se devuelve un golpe por un insulto, ni un disparo por un golpe, ni un linchamiento por una violación. Recuerda, por favor: (Rashi, Maimónides) “ojo por ojo, diente por diente”. Te lo diré de nuevo: la indemnización de un agravio no supera al agravio. Es lo que diferencia a la justicia de la venganza. A veces, solo a veces, es de un buen estratega revisar el libreto. Ah; y dicho sea de paso: de vez en cuando deberías dejar pasar uno que otro insulto. A un provocador de oficio no siempre se le debe dar el gusto.

Advertisements