Monthly Archives: May 2013

The Wikilieaks of Mario Silva

The article of Carlos Raúl Hernández, which appeared on May 22 in the web of  the venezuelan journal El Universal; reminded me a quote of Humberto Eco about the Wiki leaks. “Almost  nothing reported by Mario Silva to the G2 was unknown: In this case the new is not the paradox, but the source”; says Hernández. True.

The entire audio file with  Mario Silva’s confessions (available on the web, and uncomfortably omnipresent) leaves a strange flavor with nothing new. Just the same we knew yesterday, no more.

We should try to remember the things this report to the G2 doesn’t mention at all. Our man in Caracas does not talk, for instance, about insecurity or impoverishment. The words might not appear on his dictionary. Neither he says that, while his commander Mr. Raúl Castro finally decided to do without the old ration coupons; in Venezuela bakeries do not sell bread anymore. It is almost impossible to find diapers for children, nor chicken meat, Fifteen years ago Venezuela was planning to sell electric energy to his neighbors Colombia and Brazil. Almost nothing remained of these national companies. In such a way they sacked  the national treasury that they forgot to do something evident: Mantain what you inherited. Now in almost every corner of Venezuela there are electricity cuts-off. In the massive dismissal, on 2004, of more than 15.000 people of PDVSA, the state oil company; Chávez not only fired qualified workers but also professionals of many different fields, including engineers, geologists, physicists and mathematicians of Intevep, the research branch of PDVSA. On those days Venezuela sold to China the patents of Orimulsion, a water-based blend of fuels: thirty years of research totally made in Venezuela, given for almost nothing to a foreign imperial state. Where is chavist national proud in this equation? The students in public universities protest the suffocation policies they still suffer; the arrival of a self-named revolutionary government 14 years ago  didn’t change this.

Scientists were the tail of Venezuelan immigration: First it was the engineers related to the PDVSA affaire who had to go; later followed the qualified workers of other occupations who found themselves discriminated by a labor apartheid: the Tascón list. Only in the last five years the scientists diaspora increased significantly. Mr. Silva did not say even a single word of all that on his report to the G2. Even though, he knows that. His boss knows that. The nomenklatura of the sanctified party, the PSUV, knows that.

Just as in the Wiki Leaks case; what Silva sells to the G2 as confidential and crucial information are “tubes” that everybody in Venezuela knew, specially those who have to climb, jump, fight and sweat for buying 1pkg of corn flour:  Mr. Cabello wants the power without the presidence, Mr. Maduro is a clumsy stumbler. What’s new? When spies where serious, the press occasionally dropped classified information of the CIA, FBI, KGB or G2 files. Conversely, on these days, the G2 reports are a made up with collections of press clips that even a school kid can make; as Humberto Eco has cleverly remarked.

If there’s no one to spy, why do we pay them? If they want the power without the presidence, let them find the power by themselves as private entrepreneurs but, again: Why do we pay them congressmen salaries? They are publicly and notoriously paid and they don’t work. The red representatives buy their white goods in Miami. They keep their children studying in the very middle of the Empire. Mr. Silva, Mr. Maduro, Mr. Cabello, Mr. Ortega, Ms. Fernández de Kirchner et alia, they constitute one of the most interesting cases of a gang: One whose partners are  holders of a grant which was made with the funds for venezuelan infrastructure (schools, hospitals, roads, ports).

The only real new of Mr. Silva’s Leak is that there are no news. All is perfectly known. The G2 might be looking for him, as he has revealed the most important secret of a secret organization: That they keep no secret at all.  It is quite ironic that one cannot prevent his own metamorphosis, Mr. Silva is a bureaucrat of the Castle who became a cockroach.

I must thank Mr. Silva for opening my eyes in a point that will be crucial now. 14 years ago I was like a fool, I was lost, schizophrenic, I denied the magnificent reality and happiness of the bolivarian revolution. Suddenly we all live in a “sea of !@#$%^&*” and there is no yellow submarine at all. We all feel that sea, let us be chavists or opponents, 24/24 and 7/7. We live in a sea of !@#$%^&* and the shops have no toilet paper. Mr. Maduro said, a couple of days ago, that the shortage of toilet paper is due to the fact that now venezuelans eat more. Good try, but now, thanks to Mr. Silva, we all now. You cannot pretend that the sea of !@#$%^&* which you created in 14 years is not going to touch you; can you Nicolás?

In any case, the sea is there.  The “dibujito” (the little drawing, the sketch) belongs now to all of us. We know it. You know it. And we know that you know it. Thank you Mario.

El wiki-hojillazo de Mario Assange

El artículo de Carlos Raúl Hernández que aparece en la edición de hoy de El Universal me hizo recordar lo que dijera, hace ya tiempo, Humberto Eco sobre el caso de los Wikilieaks. Demoledor desde la primera frase: “Casi nada de lo que afirma Mario Silva en el audio donde reporta al G2 se desconocía. En este caso paradójico la noticia no es la información, sino la fuente”. Es cierto.

Cuando uno escucha el archivo-audio completo de las confesiones de Mario Silva (disponible en internet e incómodamente ubicuo para el régimen) queda el sabor extraño de no ver nada nuevo. Y de eso se trata. Lo mismo que ya sabemos, ni más ni menos.

Es interesante detenerse a pensar de qué no habla ese reporte al G2.  El esquirol no habla jamás de inseguridad ni de escasez. Ni siquiera deben existir en su diccionario. El esbirro de marras no dice, por ejemplo, que mientras en Cuba su comandante Castro eliminó las tarjetas de racionamiento, en Venezuela las panaderías ya no venden pan. No se consiguen los pañales para bebés, ni pollo, ni nada. De la infraestructura con la que, hace 20 años (o sea durante el gobierno “las cúpulas podridas de la IV república”) pensábamos vender energía eléctrica a Colombia y a Brasil, hoy no queda nada. Tanto han robado que no les alcanzó para algo en lo que sí ahorraban los adecos y copeyanos: para mantenerla. Ahora hay cortes de electricidad endémicos en casi cualquier rincón de Venezuela. Después del despido de más de 15000 empleados calificados de PDVSA, entre los que también cayeron muchos científicos de Intevep; Venezuela vendió (por no decir que regaló) a China las patentes de fabricación de la  Orimulsión: treinta años de trabajo creativo e investigación hecha en Venezuela, y regalada a una potencia imperial extranjera. Los estudiantes de las universidades públicas marchan contra las políticas del régimen; la revolución no se lo explica. El esquirol no lo menciona.

Como en el caso de los Wikilieaks, eso que Silva le vende  al G2 como información confidencial e importantísima es lo que comentan todos los venezolanos mientras se cuelan, saltan, vuelan o trepan a través de una inmensa cola de gente para alcanzar el paquete de harina PAN que nadie ve en la calle. Antes, cuando los espías eran serios, la prensa filtraba de vez en cuando alguna información confidencial. Ahora los reportes del G2 y los archivos de la CIA se nutren de lo mismo: insulsas notas de prensa con lo que todos ya sabemos: Cabello quiere el poder sin el enredo de la presidencia, Maduro es un incompetente de marca mayor.

Si de verdad no hay nada que espiar, nada que sostener… ¿Por qué les pagamos? Si no quieren gobernar, sino solo acumular poder; ¿Para qué les pagamos el quince y último en la Asamblea o en el gobierno? Cobran sin trabajar. Engordan con lo poco que se salva de nuestros impuestos. Viajan, compran la línea blanca de primera generación en Miami y mantienen a sus hijos estudiando en el imperio mismo, a punta de la renta petrolera. Maduro, Cabello, el G2, Silva y todos los demás, lo que son es una cuerda de mantenidos. Como son unos mantenidos la Kirchner, Ortega y todos los que sostienen en el inmenso aparato de propaganda en el exterior, a costa de nuestros hospitales y escuelas e infraestructura eléctrica.

Dicen los chavistas que quien mira Globovisión concluye que Venezuela es la quinta paila del infierno; pero si uno solo mira VTV, entonces Venezuela es el paraíso terrenal. La noticia del Wiki-hojillazo es que no hay noticia. Como el protagonista del Péndulo de Foucault; Mario deberá cuidarse desde ahora.  Ha dejado de ser una ficha útil para convertirse, de pronto, en un serio problema. Acaba de develar el misterio guardado con más celo por cualquier sociedad secreta: que no hay secreto que guardar. El G2 le seguirá la pista a donde vaya. Ironías de la vida, qué vaina que uno no pueda prevenir las metamorfosis: Mario, un agente del G2 que le echa paja a otro agente del G2 (su colega Nicolás);  es un burócrata de castillo kafkiano devenido en cucaracha.

Tengo que darle las gracias a Mario Silva, si no por decirme nada nuevo, al menos sí por abrirme los ojos a un punto que, desde ahora, será crucial al lidiar con el chavismo de calle. Muchísimas gracias Mario, de verdad. Hace 14 años que me sentía loco, perdido, disociado. Ya no más. Ya no soy un esquizofrénico que no reconoce la realidad; ni un depresivo negado al mar de felicidad revolucionario. Sobre esta hermosa y movediza  “montaña de mierda” caminamos todos, chavistas o no. La sentimos cada día, todos los días, 24/24 7/7. No es una ilusión, ni son vainas mías. La mierda nos rebosa y no hay papel tualé. Yo lo sé. Ustedes lo saben. Yo sé que Ustedes saben; y Ustedes saben que yo sé que Ustedes saben.

El “dibujito” ahora es de todos.

Silencio

No puedes silenciar el agua

el aire

las plantas

los árboles

 

No puedes silenciar los pájaros

las moscas

los perros

las piedras

 

No puedes silenciar el trueno

el fuego

los ríos

las nubes

 

No puedes silenciar el mar

las estrellas

los niños

la tierra

 

No puedes silenciar el miedo

el odio

el amor

el deseo

 

No puedes silenciar la sangre

los recuerdos

los fantasmas

el tiempo

Si te hace falta el silencio

no lo hallarás callando a los demás

y si lo hicieras

se levantará el mar

arrasará con todo

y te llevará consigo

 

Si te hace falta silencio

hazlo tú mismo