Síndrome de la pendejera

El síndrome de la pendejera o ahuevoneamiento

“Por el camino que vamos, seguimos siendo pendejos…”. Un Solo Pueblo.

Un pendejo es alguien que se caracteriza por su persistencia y tenacidad. En posiciones de poder es más peligroso un pendejo que un psicópata. Los pendejos no descansan, son pendejos 24/24 y 7/7. Vale decir: tout le temps. Quienes no somos pendejos nos percatamos entonces del problema numérico aquellos nos plantean. Uno no puede luchar contra ellos, constituyen una masa formidable. Decía Facundo Cabral que el problema con los pendejos es que son demasiados. Pero ni él ni nadie, que yo sepa, se había dado cuenta hasta ahora de éste, lector, mi mayor descubrimiento y contribución a la humanidad: la respuesta a por qué hay tantos, ni más ni menos.

Descripción analítica:

La pendejera es un problema epidemiológico. Hay un síndrome del pendejo o ahuevoneado. La causa de la enfermedad es un microorganismo que nadie antes había podido aislar: la pendejobacter neuronii, una bacteria quimiotrofa que se aloja en los conductos de las sinapsis. En la fase inicial de la enfermedad, la pendejobacter se alimenta de los químicos que el cerebro produce cuando las neuronas realizan conexiones entre sí, llamadas sinapsis. Esa es la clave para detectar un pendejo inicial, cuestión de importancia suprema, pues sólo entonces se puede hacer algo. El rasgo más importante es el siguiente: Dado que la pendejobacter ataca al mecanismo de sinapsis, el pendejo inicial perderá la capacidad para conectar rápidamente cierto tipo de informaciones. Será incapaz, por ejemplo, de hallar contradicción (léase hacer sinapsis) entre una información A (neurona 1) y otra información B (neurona 2). Tampoco podrá entender la “punch phrase” de un buen chiste. Posiblemente perderá el sentido del humor respecto a algunos temas específicos; casi siempre los mismos sobre los cuales no puede tampoco ver las contradicciones. Las habilidades neuronales involucradas en la sinapsis requieren el trabajo de más de una neurona; de allí la incapacidad local del pendejo para procesar cierto tipo de información. Por ello, una parte de los signos mayores del síndrome de la pendejera están asociados al devenir político. La política es un campo en el cual resulta fácil identificar la limitación neuronal aquí descrita. En dicho campo, la involución sináptica del pendejo inicial se traduce en algún tipo de fanatismo.

En su fase terminal, la pendejobacter coloniza totalmente el cerebro, lo ataca y lo degrada, poco a poco, hasta que éste se pudre. El paciente  no puede hacer nada: su condición de pendejo es irreversible. La única neurona desconectada que queda, si es que queda alguna, se hallará nadando en un charco de desechos bacterianos y apenas será capaz de emitir algún impulso eléctrico de vez en cuando. A dicho impulso eléctrico sigue invariablemente la misma frase. En el caso de un hombre es “Pana, ¿Y esa jeva tan bella?”, y en el de una mujer, “¿Papi, tu me quieres?”

Diagnóstico

Un pendejo es una persona enferma. Su condición es recuperable, eso sí, con un enorme trabajo. Es importante realizar un diagnóstico claro del posible paciente. A continuación se enumeran los signos que hemos podido aislar en nuestro estudio. El diagnóstico de un pendejo se realiza con (a) Un signo distintivo. (b) Dos signos mayores. (c) Un signo mayor y dos menores. (d) Cuatro signos menores.

Signos distintivos:

  1. Sabe leer pero no le interesa; o no sabe leer y tampoco le interesa aprender.
  2. Puede pasar más de cinco (5) minutos discutiendo la existencia de algo que nadie más ve o, cuando menos, no es susceptible de ser sometido a falsación experimental.
  3. Puede pasar más de cinco (5) minutos discutiendo sobre la salud de alguien  que nadie más ve o, cuando menos, está desaparecido hace más de 72h (y no es un pariente o amigo cercano suyo).

Signos mayores

  1. Alguien, alguna vez, organizó una marcha de los pendejos, y el aludido fue a marchar.
  2. No comprende la frase clave (“punch phrase”) de un buen chiste.
  3. La sátira y la ironía le cansan. Es más, no ve la diferencia entre una y otra.
  4. Pasa dos(2)  o más  horas diarias mirando noticieros televisivos como si se tratara de telenovelas. Si el aludido manifiesta estar esperando algún tipo de desenlace, cuenta por un signo distintivo.
  5. Hay algún tema específico sobre el cual carece de sentido del humor. En relación al mencionado tema, no puede distinguir chistes buenos de chistes malos sino, únicamente, chistes a favor o en contra de su posición sobre el tema.
  6. Ha votado seis (6) o más veces, no necesariamente consecutivas, por un mismo proyecto político. Si es más de tres (3) pero no llega a seis (6), cuenta como un signo menor. Si es nueve (9) o más, o admite más de tres (3) veces consecutivas, cuenta como un signos distintivo.

Signos menores:

  1. Se ríe con los chistes de La Luciérnaga (y sabe qué es).
  2. No sabe quiénes son dos o más de las siguientes personas: Andrés López, Facundo Cabral, Emilio Lovera, Daniel Samper Ospina, Rayma, Le Canard Enchaîné, Les Luthiers o afines.  Si sabe quiénes son pero no comprende el sentido del humor involucrado (o ni siquiera se entera de que hay un sentido del humor involucrado) cuenta por un signo mayor.
  3. Sabe qué significan dos o más de las siguientes palabras: (a) Reggaeton. (b) El juego de la Oca. (c) Perreo. (d) Socialismo del siglo XXI. (e) Waka-waka. (f) Candy-candy, Angel la niña de las flores, Hello Kitty o afines. (g) Backyardigans, teletubbies, Barney o afines. (g) Gangnam style.
  4. Sabe quiénes son dos o más de las siguientes personas: (a) Rudy la Scala, Mirla Castellanos,  Lila Morillo, Ricardo Montaner, Floria Márquez o afines. (b) Ernesto Ché Guevara. (c) Hernán Peláez, Iván Mejías o afines. (d) Gina Parody, Irene Sáenz o afines.
  5.  En cualquiera de los dos puntos anteriores si el aludido manifiesta, además de conocimiento, franca afinidad; cuenta por un signo mayor.
  6. Ha salido a marchar por alguna causa, nadie le pagó y regresó a casa feliz. Si el aludido manifiesta que sigue marchando “sin que me paguen” (sic), cuenta por un signo mayor.

Tratamiento

Las estrategias de tratamiento para el síndrome de la pendejera se hallan actualmente en estudio. No se conoce un antídoto contra la pendejobacter neuronii y, salvo las intervenciones invasiavas (trepanación o transplante de cabeza y cuello) sólo se ha conseguido, hasta el presente, un método de tratamiento de shock para pendejos iniciales que ha mostrado resultados amplios y esperanza de mejoría a mediano a largo plazo. Dicho tratamiento consiste en

  • Intervenir el domicilio del afectado. Desconectar todos los televisores y radios, y lanzarlos por una ventana. Confiscar todos los periódicos y revistas, y lanzarlos a la basura.
  • Atar al paciente a una silla y obligarlo a leer títulos de literatura clásica  (Homero, Dante, Balzac…) durante una semana entera, sin comer, ni beber agua ni dormir. El efecto inmediato de esta primera fase es similar al de un exorcismo.
  •  Permitir que el paciente comience, poco a poco, a ingerir alimentos y agua, a medida que se le sigue administrando buena literatura.

Solo después de un largo tiempo (no menos un mes) el paciente comenzará a hilar de nuevo un discurso coherente y ligado a su realidad cotidiana e inmediata.

Por lo complicado del tratamiento antes descrito calculará el lector lo difícil que resulta aplicarlo a una población numerosa de pendejos, aún en su estado inicial. Cuando los pendejos son más que uno solo quedan dos opciones: huir o fundirse con el cosmos. Es posible que no estemos tan lejos de lo segundo, dada la alta proliferación de pendejos en todos los estadios de morbilidad de la epidemia. Es posible que, aunque nuestros temas intocables sean altamente disímiles, tengamos puntos en común con el otro. Es posible que hallamos llegado, sin darnos cuenta, al supremo estado del Hombre Nuevo. Es posible que, finalmente seamos todos iguales.

Igualmente pendejos.

Advertisements

One thought on “Síndrome de la pendejera

  1. Martha Lucía Pab´{on

    Excelentes los apartes de su correo!! Algo para podernos reir en vez de llorar por la situación de nuestra querida alma mater.

    Reply

Dejar un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s